Halagadoras resultan siempre las noticias que inundan todos los medios en donde se da cuenta de nuevas infraestructuras, con inversiones económicas importantes, que responden a necesidades determinadas, pero, sobre todo, que sean sustentables o sostenibles (es lo mismo) y, sobre todo, a través de herramientas de comunicación de muy alta calidad y es precisamente por eso mismo, lo que hoy nos promueve a realizar una disección de lo anterior para mejor comprensión citadina. Veamos.

Ejes de la Sustentabilidad.

Bajo el auspicio de las Naciones Unidas (ONU) en la década de 1980, se estableció un grupo de tarea para avanzar en el tema de la crisis ambiental que estábamos identificando, para incorporar, el costo que representaba el crecimiento de la sociedad en términos del Producto Interno Bruto (PIB), como un indicador de este crecimiento. Se dejó claro que no se podía seguir manteniendo como un indicador de crecimiento, solamente la parte económica de los países, soslayando el impacto que se está causando por alcanzar mayores tasas de crecimiento.

La evolución que desde 1987 cuando fue presentado a la fecha, ha dado como resultado lo que hoy se conoce como los Objetivos para el Desarrollo Sostenible 2030. En ellos, se establece reducir todo tipo de desigualdades en el mundo, cuidar el medio ambiente, combatir el cambio climático y la colaboración de todos los actores, para crear un ambiente de paz y Desarrollo Sostenible, a fin de ofrecer las mismas oportunidades y llevar una vida mejor sin comprometer a nuestro planeta y sus recursos.

De manera sucinta estos 17 objetivos se basan en cuatro ejes para lograr el pretendido desarrollo sostenible: 1) Económica, 2) Ambiental, 3) Política, y 4) Social.

Reitero que, por simplificación, no abundaremos en cada uno de ello, sin embargo, lo medular es que los cuatro son una concepción holística de la evaluación que se tiene que realizar para decir que una obra es sustentable.

Análisis holístico.

Hemos mencionado que para que algo se considere “Sostenible o Sustentable” tiene que estar basado en los cuatro ejes anteriormente señalados, es decir, tiene que considerarse holístico o lo que es lo mismo, tiene que contemplar la totalidad del sistema, del problema o de la obra, desde una perspectiva total o de conjunto y no solamente de una o unas partes del todo. Es un todo integrado.

La confianza que se tiene en la Industria de la Construcción dada la incidencia que tiene en cuando menos 40 diferentes sectores de la economía, generando una gran cantidad de empleos por su interación directa con un extenso número de industrias manufactureras, nos ofrece una oportunidad de inyectar de manera expedita empleo a muchas personas dentro de esta cadena de la que forma parte y que mejor noticia cuando la futura inversión provendría del sector privado, lo que predispone un escenario para aplicar todo lo necesario a fin de mitigar los impactos que una obra pueda generar y apoyar para ir en busca del Desarrollo Sostenible.

Acotaciones.

Sin la recuperación de la Industria de la Construcción, será difícil que la economía de nuestro país logre reconquistar los niveles de inversión y empleo previos a la crisis en la que ya nos encontrábamos, los cuales resultaron agravados por la pandemia.

Señales de inversiones con los adjetivos y despliegues publicitarios muy bien logrados, deben analizarse a través de los diferentes escenarios que seguramente se presentarán cuando se filtren por los ejes referidos líneas arriba, pero aún más, cuando se debe transparentar el tema, ya que no obstante de ser una inversión privada, como nos dicen, seguramente el Estado estará brindando no solo información sobre los índices de seguridad, calidad de vida, educación y servicios entre algunos otros, sino que muy seguramente facilitarán algunas obras de infraestructura troncales para poder establecer cualquier obra a más de facilidades de impuestos.

Esta fórmula, representa una práctica común y posibilita las capacidades de gestión de las autoridades mismas, de hecho, se hace en otros lares para atraer, homogeneizar y consolidar cualquier inversión. Este tipo y cuantía de inversiones no obedecen solamente a lo que se destaca en los promocionales, vienen acompañadas de facilidades para poder materializarlas y así como se destacan las tareas que se realizan para consolidarlas, igualmente debemos contar con todos los elementos para conocer a ciencia cierta los compromisos que se establecen por parte de la autoridad para logralo.

A todos nos entusiasma contar con infraestructuras técnicamente de vanguardia y tenemos que seguir insistiendo en ello. Acotamos que, no obstante, lo muy adelantado que puedan estar, solamente debemos aceptarlas, si y solo si, se cumple con los cuatro ejes de la sustentabilidad.

Edificios Sostenibles.

Para conocer el significado de este término, debemos anotar que, al conjunto de normas sobre la utilización de estrategias alineadas a lograr la eficiencia energética, la utilización de energías alternativas, la mejora de la calidad ambiental al interior, la eficiencia del consumo del agua y la selección de los materiales entre otros, sin olvidar la integración del espacio, es fundamental estar al tanto para ir abonando al desarrollo sostenible.

Diferentes países han desarrollado sus patrones para medir estos temas, lo cual se realiza de manera voluntaria, en el caso, la certificación en Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental, LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), tiene como punto de mira, ir avanzando tanto en estrategias, así como en la utilización de materiales que permitan reducir y mejorar los impactos al medio ambiente en la industria de la construcción.

Para conquistar la puntuación necesaria y conseguir alguna de las cuatro certificaciones a saber (certificado, plata, oro o platino), es necesario satisfacer determinados requisitos para las cinco categorías que igualmente existen: 1) Sitios sostenible, 2) Ahorro de agua, 3) Energía y atmósfera, 4) Materiales y recursos, y 5) Calidad ambiental de los interiores.

Los Créditos de certificación LEED son ocho y cada uno de ellos aporta determinado valor puntual de un máximo de 100, estos son:

  1. Ubicación y Transporte (16 puntos)
  2. Sitios sostenibles (10 puntos)
  3. Uso Eficiente del Agua (10 puntos)
  4. Energía y Atmósfera (35 puntos)
  5. Materiales y Recursos (14 puntos)
  6. Calidad Ambiental Interior (15 puntos)
  7. Innovación en el diseño (6 puntos)
  8. Prioridad Regional (4 puntos)

Total: 100 puntos básicos. (6 posibles en Innovación en el Diseño y 4 puntos en Prioridad Regional).

Como podemos inferir, este es un tema bastante interesante y complejo y precisamente por ello, debemos tener y conocer todo lo relacionado al mismo para poder precisar y no solo escuchar. Obtener las puntuaciones es complejo, más no imposible, sin embargo, obtener algunas no es suficiente para decir que una infraestructura es sustentable sino está dentro del marco establecido para calificar dentro de el Desarrollo Sostenible, pues estaríamos considerando el tema como algo aislado y contrario a su integración debidamente articulada al sitio o región.

Estoy seguro que la emoción de ir a ver un juego de las Grandes Ligas de béisbol, uno de fútbol internacional o de Primera División, de futbol americano o algún Tazón Colegial como el de Las Rosas con todo su desfile y parafernalia es algo motivante.

Más allá de esas futuras ofertas para tener el privilegio de una probable asistencia, se encuentran los servicios, la ubicación, la garantía del aforo a ellos y los impactos a la sociedad y el medio ambiente. La realidad nos demuestra que el acceso a todos esos estadios, en todo el mundo, no se encuentra al alcance de todos los aficionados, ni a veces, de los de hueso colorado.

Corolario.

Decir que una infraestructura es Sustentable, no solamente corresponde a una evaluación en base al eje económico, no puede soslayarse ni dejar de considerar los ejes ambiental, político y social. Es una evaluación holística.

 “El todo es más que la suma de sus partes” Aristóteles.

  • Fotografía en portada por Aksh Yadav en Unsplash.